Dónde está el Arca de la Alianza: lo que dicen los textos y la arqueología

Portada: miniatura del documental del canal. Es una composición editorial, no una fotografía del arca histórica.

No se conoce el paradero del Arca de la Alianza. El relato de 2 Crónicas 35:3 vincula el arca con el Templo en tiempos de Josías, pero no explica qué ocurrió con ella. Las tradiciones sobre su escondite y las excavaciones actuales deben distinguirse de una identificación arqueológica comprobada.

Ver el documental del canal

Documental de Eros Del Silencio sobre las tradiciones del arca. Las fuentes y sus límites se explican en el artículo.

El Arca de la Alianza: el misterio que la Biblia dejó de contar

El reproductor está bloqueado. Puedes leer el artículo completo sin activarlo.

Ver «El Arca de la Alianza: el misterio que la Biblia dejó de contar» en YouTube ↗ · Información sobre las cookies

Lo que sí se puede hacer es seguirle la pista hasta donde llegan los textos, ver qué dicen las tradiciones que la dan por escondida o trasladada, y separar lo que han encontrado los arqueólogos en 2025 y 2026 de lo que se ha contado sobre esos hallazgos.

Qué era el arca y qué había dentro

Según el libro del Éxodo, un cofre de madera de acacia forrado de oro por dentro y por fuera. Medía dos codos y medio de largo por codo y medio de ancho y otro tanto de alto, unos 110 por 70 centímetros si se toma un codo de unos 45. Lo construyó un artesano llamado Bezalel, de la tribu de Judá, con la ayuda de Aholiab, de la tribu de Dan. La acacia es el árbol del desierto del Sinaí; el cedro del Líbano que a veces aparece en las reconstrucciones pertenece al Templo de Salomón, que se levantó siglos después.

Encima llevaba una tapa de oro macizo, el propiciatorio, labrada en una sola pieza con dos querubines enfrentados que extendían las alas hacia el centro. A los lados tenía cuatro anillas por las que pasaban dos varas. Las varas no se sacaban nunca: nadie debía tocar el arca con las manos, y antes de cada traslado los sacerdotes la cubrían para que los levitas del clan de Coat, que eran quienes la cargaban, no llegaran a verla.

Dentro estaban las dos tablas de piedra de la Ley. La carta a los Hebreos, ya en el Nuevo Testamento, añade un recipiente de oro con maná y la vara de Aarón. El Primer libro de los Reyes, en cambio, dice que cuando Salomón la instaló en el Templo solo quedaban las tablas.

Por qué se llama así. «Arca» viene del latín arca, cofre o caja. «Alianza» es el pacto entre Dios e Israel, y el cofre lo es porque guardaba las tablas en las que ese pacto estaba escrito. En otras traducciones se la llama arca del pacto o arca del testimonio; es el mismo objeto.

Conviene no perder de vista para qué servía. El texto no la presenta como un arma ni como un amuleto, sino como el trono vacío de la divinidad: la voz, dice el Éxodo, se oye «de entre los dos querubines». Esa idea de un asiento sin nadie encima explica buena parte de lo que pasa después.

Dónde estuvo, del Sinaí al Templo

La Biblia le sigue el rastro con bastante detalle durante varios siglos. Este es el recorrido tal como lo cuenta el propio relato bíblico, que no es lo mismo que decir que cada etapa esté comprobada por la arqueología.

LugarQué ocurreDónde se cuenta
Sinaí y desiertoSe construye y viaja dentro del Tabernáculo, una tienda desmontableÉxodo 25-40
Siló, en el territorio de EfraínSantuario fijo durante la época de los Jueces. Allí sirven el sacerdote Elí y el niño Samuel1 Samuel 1-3
Eben-EzerLos filisteos la capturan en batalla. Mueren los hijos de Elí, Ofni y Finees1 Samuel 4
Asdod, Gat y EcrónSiete meses en manos filisteas. En Asdod la estatua de Dagón amanece caída1 Samuel 5
Bet-SemesLa devuelven en una carreta nueva tirada por dos vacas, sin conductor1 Samuel 6
Quiriat-YearimEn casa de Abinadab, bajo la custodia de Eleazar; el relato menciona un periodo de veinte años1 Samuel 7
Camino de JerusalénUzá la sujeta cuando tropiezan los bueyes y muere. Pasa tres meses en casa de Obed-Edom2 Samuel 6
Jerusalén, en una tiendaDavid la sube a la ciudad. Todavía no hay templo2 Samuel 6
Templo de SalomónInstalada en la cámara interior, el Debir, hacia el siglo X a.C.1 Reyes 8

Dos episodios de esa lista dan la medida de cómo se veía el objeto. Cuando llega a Siló la noticia de la derrota de Eben-Ezer, Elí se cae de su asiento y muere; su nuera, la mujer de Finees, se pone de parto, tiene un hijo y lo llama Icabod, «se ha ido la gloria». Y en el traslado a Jerusalén basta que Uzá alargue la mano para evitar que el cofre caiga de la carreta para que muera allí mismo. David, asustado, lo deja tres meses en casa de un vecino antes de atreverse a seguir.

Una vez en el Templo, el arca quedaba en el Debir, bajo las alas de dos querubines nuevos, de madera de olivo cubiertos de oro, de diez codos de alto. Solo el sumo sacerdote entraba allí, una vez al año, el día de Yom Kipur.

La última vez que se la nombra

La última noticia es del reinado de Josías. El Segundo libro de las Crónicas cuenta que, al celebrar la Pascua, el rey ordena a los levitas que pongan el arca en el Templo que construyó Salomón. La reforma de Josías se fecha hacia el 622 a.C. La orden de 2 Crónicas 35:3 no precisa por qué era necesario colocarla allí. El versículo no es un inventario arqueológico ni permite reconstruir por sí solo todos sus movimientos.

Después viene el silencio. En el 587 a.C. Nabucodonosor, rey de Babilonia, toma Jerusalén y destruye el Templo. El capítulo 25 del Segundo libro de los Reyes enumera con paciencia de notario lo que se llevan: las columnas de bronce, las basas, el gran depósito de agua, los calderos, las palas, los incensarios, los braseros. El objeto más sagrado del santuario no aparece.

Tampoco aparece a la vuelta. Cuando Ciro, rey de Persia, autoriza el regreso de los desterrados, el libro de Esdras detalla los utensilios que se devuelven al Templo, hasta sumar 5.400 objetos. Ni rastro del arca.

Jeremías 3:16 imagina un futuro en el que el arca dejará de ser recordada y no será reconstruida. Es una afirmación profética; no una noticia sobre un hallazgo ni una explicación material de su desaparición.

El pasaje de Jeremías debe leerse en su contexto profético. Otros textos describen la ausencia de un objeto en el santuario interior del Segundo Templo, reconstruido tras el destierro. Lo recoge la tradición rabínica, y Flavio Josefo, en La guerra de los judíos, dice que en la cámara interior no había nada. El historiador romano Tácito lo cuenta desde fuera: cuando Pompeyo entró en el santuario en el año 63 a.C. encontró el lugar vacío.

Es decir, entre el siglo VII y el VI a.C. el arca sale del relato sin que ningún texto cuente cómo. No hay escena de destrucción, ni de robo, ni de entierro.

Qué pudo pasar con ella

Ese hueco es el que han llenado las explicaciones. Ninguna tiene una prueba material detrás; lo que cambia es de dónde sale cada una y cuánto tiempo pasó entre los hechos y el texto que la cuenta.

HipótesisDe dónde saleSu punto débil
Jeremías la escondió en una cueva del monte NeboSegundo libro de los Macabeos, capítulo 2Se escribió siglos después de la caída de Jerusalén
Josías la ocultó bajo el monte del Templo, en una cámara preparada por SalomónTradición rabínicaSin una prueba material publicada que identifique ese escondite
Fue fundida o perdida en el botín babilónicoDeducción a partir de la destrucción del TemploEl inventario de 2 Reyes 25 no la nombra
Está en Axum, en EtiopíaKebra Nagast, texto etíope del siglo XIVSin identificación material publicada que confirme la tradición
Nunca fue como la describe el ÉxodoCrítica histórica de los textosNo explica qué era el cofre de la época de los Jueces

La última merece una explicación, porque es la que más se malinterpreta. No sostiene que el arca no existiera, sino que el objeto de oro con querubines del Éxodo podría ser una descripción idealizada, escrita cuando el cofre ya se había perdido, de algo más modesto que sí estuvo en Siló o en Jerusalén. Hoy no hay forma de saberlo.

¿Está el Arca de la Alianza en Etiopía?

La Iglesia ortodoxa etíope sostiene que sí. Según su tradición, el arca se guarda en una capilla junto a la iglesia de Santa María de Sión, en Axum, al norte del país, bajo la custodia de un solo monje que no sale de allí y no permite que nadie la vea.

El relato procede del Kebra Nagast, «la gloria de los reyes», un texto etíope del siglo XIV. Cuenta que Menelik, hijo de Salomón y de la reina de Saba, se la llevó de Jerusalén a Etiopía. El British Museum describe los tabots como tablillas de altar consagradas, de madera o piedra, que la Iglesia ortodoxa etíope entiende como representaciones del arca. Un objeto de ese tipo no debe identificarse automáticamente con el cofre del relato bíblico.

Lo que se puede decir con seguridad es corto. La tradición religiosa no aporta aquí una identificación arqueológica abierta a comprobación independiente. El artículo no dispone de un examen material publicado que permita confirmar que el objeto custodiado sea el arca descrita en los textos bíblicos.

Qué documentan las publicaciones de 2025 y 2026

Las publicaciones recientes ayudan a estudiar lugares y tradiciones vinculados al arca. Para valorarlas hay que distinguir los restos excavados, la interpretación que propone un equipo y el anuncio de un documental.

Quiriat-Yearim: un informe sobre el yacimiento

La ficha de la Universidad de Tel Aviv registra la monografía Kiriath-Jearim: The Shmunis Family Excavations, publicada en 2025 y editada por Israel Finkelstein, Thomas Römer y Reli Avisar. El volumen presenta los resultados del proyecto de Tel Aviv y el Collège de France y estudia la tradición bíblica que relaciona el lugar con un templo del arca.

La ficha permite identificar la publicación y su alcance. No demuestra que se haya encontrado el arca. Para discutir una estructura, su fecha o su función hace falta consultar el informe y sus argumentos; una asociación en un relato antiguo no identifica por sí sola un objeto excavado.

Siló: los hallazgos anunciados por el equipo

En su comunicado del 22 de junio de 2026, Associates for Biblical Research anuncia tres conjuntos de hallazgos: recipientes de almacenamiento de la Edad del Bronce Medio, el muro sur de un edificio monumental y nuevos muros en el complejo de la puerta.

El equipo relaciona las proporciones del edificio con la descripción bíblica del Tabernáculo y menciona objetos que interpreta como vinculados a actividades de culto. Esa atribución pertenece al equipo excavador. El comunicado no anuncia el hallazgo del arca, y la semejanza entre una planta arquitectónica y una descripción textual no basta para establecer que se trate del mismo santuario.

El documental de McKinny y la cuestión de los muones

La Universidad Lipscomb documenta la participación de Chris McKinny en Legends of the Lost Ark. Su noticia distingue la presentación del 7 de abril de 2026 en el Museum of the Bible de las exhibiciones cinematográficas anunciadas para los días 12, 14 y 15 de abril.

La noticia universitaria describe una investigación sobre tradiciones del arca. No publica resultados de escaneos que identifiquen cavidades en la Ciudad de David ni acredita que se haya localizado el objeto. Por eso no presentamos aquí esos supuestos resultados como un hallazgo comprobado.

La muografía puede estudiar diferencias de densidad y posibles huecos mediante partículas cósmicas. Incluso cuando se detecta una anomalía, su interpretación necesita medidas, modelos y contraste. Una cavidad no sería por sí misma una identificación del arca.

La distinción esencial: un lugar relacionado con el arca en una tradición, un edificio interpretado como santuario y un objeto identificado mediante pruebas materiales son afirmaciones diferentes. Las fuentes enlazadas no permiten concluir que se haya encontrado el arca.

Lo que circula sin pruebas

Dos historias aparecen una y otra vez cuando se busca el paradero del arca. En 1982 Ron Wyatt, un aficionado estadounidense, aseguró haberla encontrado en una cámara bajo el Gólgota. Nunca aportó una prueba que se pudiera comprobar, y lo rechazaron incluso instituciones de su propia confesión.

También circulan titulares que atribuyen el hallazgo a archivos desclasificados. Para comprobar una afirmación así hacen falta la referencia del documento, su contenido y una identificación material del objeto. Que un archivo mencione una creencia o una búsqueda no convierte esa mención en un descubrimiento arqueológico.

Por la misma razón, las imágenes difundidas como «fotos reales del arca de la alianza» deben contrastarse con su procedencia; una reconstrucción, una maqueta o un fotograma de cine no prueba un hallazgo. No se aporta una fotografía de un objeto identificado arqueológicamente como el arca bíblica. La más famosa de sus imágenes modernas, la de En busca del arca perdida, sigue la descripción del Éxodo con bastante fidelidad, querubines incluidos.

Preguntas frecuentes

Las dudas que más se repiten sobre el arca, con la respuesta corta.

¿Qué contenía el Arca de la Alianza?

Las dos tablas de piedra de la Ley. La carta a los Hebreos añade un recipiente con maná y la vara de Aarón, pero el Primer libro de los Reyes dice que en tiempos de Salomón solo quedaban las tablas.

¿Dónde está el Arca de la Alianza actualmente?

No se sabe. La última mención es del reinado de Josías, hacia el 622 a.C. La Iglesia etíope afirma que se guarda en Axum, pero aquí no contamos con una identificación material publicada que confirme esa tradición.

¿Hay fotos reales del Arca de la Alianza?

No hay una fotografía autenticada mediante una identificación arqueológica del arca bíblica. Una recreación, una maqueta o un fotograma de cine no constituye esa prueba.

¿Qué eran los querubines del arca?

Dos figuras aladas de oro, labradas en la misma pieza que la tapa, que se miraban de frente con las alas extendidas. El texto sitúa entre ellas el lugar desde el que habla la divinidad.

Fuentes
L
Leonardo
Hace el canal Eros Del Silencio, documentales sobre los textos que no llegaron a la Biblia. Cómo trabajo

Revisión editorial: 6 de octubre de 2026. Se han precisado las referencias de las publicaciones recientes y retirado afirmaciones sobre resultados de escaneos que no están documentadas en las fuentes consultadas. Texto revisado con asistencia de IA. Puedes señalar una corrección en Contacto.

Para continuar con otros manuscritos y tradiciones, consulta la guía de los Manuscritos del Mar Muerto y qué son los textos apócrifos.